Una nueva herramienta de inteligencia artificial identifica lesiones cerebrales mínimas en niños con epilepsia, acelerando el acceso a cirugías que pueden transformar su vida.
El equipo de la neuróloga pediátrica Emma Macdonald Laurs, del Hospital Real de Niños de Melbourne, entrenó un algoritmo con imágenes de resonancia magnética (IRM) y estudios PET para detectar malformaciones cerebrales invisibles para el ojo humano.
Las lesiones, a veces del tamaño de un arándano, suelen pasar desapercibidas en pruebas convencionales. Según los investigadores, la herramienta alcanzó una precisión del 94 % en un grupo de prueba y del 91 % en otro, resultados publicados en la revista Epilepsia.
Aproximadamente el 30 % de los casos de epilepsia en la infancia tienen origen en anomalías estructurales del cerebro. El problema es que estas malformaciones, conocidas como displasias corticales, se esconden en pliegues profundos, haciendo que las resonancias convencionales no las detecten.
Esto provoca que muchos niños no sean considerados candidatos a cirugía, lo que prolonga años de crisis epilépticas y tratamientos con fármacos que, en un tercio de los pacientes, resultan ineficaces.
El estudio incluyó a 17 niños con epilepsia focal resistente a medicamentos. Tras aplicar la herramienta de IA:
Para Macdonald Laurs, la herramienta actúa como “un detective” que ayuda a los médicos a armar el rompecabezas más rápido y proponer cirugías con alto potencial de éxito.
El siguiente reto será implementar este detector en hospitales en tiempo real, con pacientes aún no diagnosticados. Si los resultados se confirman, la IA podría convertirse en una herramienta complementaria para radiólogos y neurólogos, acelerando decisiones críticas y ofreciendo a más niños la posibilidad de un tratamiento curativo.
Estudios paralelos, como uno realizado en el King’s College London, ya habían mostrado avances en la detección automatizada de lesiones, aunque con menor precisión (64 %). El proyecto australiano representa un salto cualitativo en la integración de la IA en la medicina pediátrica.
La epilepsia es más que cifras: es la vida interrumpida de un niño y la angustia de su familia. Que la inteligencia artificial pueda señalar lo que antes parecía invisible no es solo un avance tecnológico, es un acto de esperanza. El reto ahora es llevar este “detector oculto” a más hospitales y garantizar que ningún niño quede sin la oportunidad de vivir sin crisis.
2025-09-30T18:19:56Z